jueves, 1 de octubre de 2009
FRANCIA- CONCLUYEN EN APIMONDIA QUE : LA MUERTE DE LAS ABEJAS A NIVEL MUNDIAL, SE DEBE A DIVERSAS RAZONES RELACIONADAS ENTRE SÍ
El biólogo estadounidense Peter Neumann anunció que "no estamos todavía en condiciones de ofrecer una explicación clara de los fenómenos, pero estamos seguros de que no puede ser causa de una razón para ello." Estrés psicológico es uno de los motivos citados mundialmente. "Es como H1N1 en seres humanos. Puede resultar en graves consecuencias si el organismo infectado ya se ha debilitado ", dijo Jeff Pettis, director de investigación en el Departamento de Agricultura estadounidense que examinó el fenómeno global. "Creo que las abejas están sometidas varios procesos de estrés diferentes, y que los virus y otros patógenos oportunistas son asesinos de abejas, porque atacan a las abejas que ya están débiles". Pesticidas y herbicidas representan una de esas tensiones. Se sospecha que estos productos prod ucen el envenenamiento de las abejas, en una mayor o menor medida, pero no se cree que ellos son directamente responsables de la muerte de las abejas a gran escala.
Un mundo sin abejas
Alarmados e impotentes, los apicultores gallegos asisten desde hace unos años al despoblamiento de las colmenas en Galicia que, en algunas zonas, alcanza al 85% del censo. La acción de los neurotóxicos, unas potentes sustancias presentes en ciertos pesticidas es, según los apicultores, el principal causante de este desastre ecológico. Estos productos, que llegan a las abejas a través del polen que capturan de las plantas tratadas, provocan en ellas una pérdida de orientación que les impide regresar a las colmenas y, finalmente, perdidas, mueren.
AMAIA MAULEÓN - VIGO "Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida". Esta cita, que se atribuye a Albert Einstein, podría parecer el argumento de una película de ciencia ficción, pero encierra mucha verdad. Su aspecto y sus dolorosas picaduras han creado alrededor de estos insectos toda una cultura del terror, pero la importancia de las abejas es crucial en la cadena alimentaria ya que se trata del agente polinizador más importante. De hecho, el 85 por ciento de las plantas europeas dependen de las abejas para reproducirse.
La cita de Einstein resulta en estos momentos especialmente aterradora, ya que en todo el mundo los apicultores denuncian desde hace varios años un alarmante despoblamiento de las colmenas. Galicia no se libra del problema. Los abejeros gallegos alertan de la desaparición de hasta el 85 por ciento de las colmenas, en las zonas más afectada y del descenso en un 50% de la producción de miel con respecto a la década de los noventa.
Como otros problemas medioambientales, los expertos indican que las causas pueden ser múltiples. Entre ellas se han barajado problemas nutricionales, sanitarios, como los nuevos parásitos, la sequía e,incluso, algunos culpan a las ondas de los teléfonos móviles. Pero sobre todo, los expertos relacionan la muerte de las abejas por la intoxicación por plaguicidas, del tipo de los que se han prohibido ya en Francia basadas en dos sustancias: el fipronil y el imidacloprid, unos neurotóxicos que provocan en estos insectos unos síntomas similares a los del Alzheimer humano.
La Unión Nacional de Apicultores Franceses (UNAF) fue una de las primeras organizaciones europeas que, hace ya una década, señaló como principal culpable de la desaparición de las abejas la utilización de insecticidas sistémicos neuronales, que usan como materia activa los citados compuestos químicos.
La mayoría de los apicultores galllegos apoya esta corriente, respaldada por numerosos estudios internacionales y por su propia experiencia.
Jesús Asorey, biólogo y secretario técnico de la Asociación Galega de Apicultura (AGA) y director de la Casa das Abellas en Abegondo, recuerda que el problema comenzó hace unos 12 años. "Empecé con 250 colmenas; la mortandad era al principio de un 5%, por lo que no era alarmante. Pero ha ido aumentando hasta llegar en algunas zonas hasta el 80%", afirma el apicultor que, en estos momentos posee un centenar. En estos momentos existen en Galicia unas 80.000 colmenas que trabajan cerca de 3.000 apicultores (la mayoría de ellos aficionados). Hace diez años, el número de colmenas era de 120.000 y la producción de miel es un tercio menor, según apunta Asorey.
Los territorios más afectados son aquellos donde se practica la horticultura y fruticultura más profesionalizada, ya que es donde se realizan más tratamientos técnicos. "El problema también apareció en zonas de monte donde se fumigaron eucaliptos y donde se sembraron cereales de paja, trigo, centeno. Hay que tener en cuenta que los contaminantes viajan por tierra, agua y aire", advierte.
El biólogo relata cómo muchos de los apicultores afectados por la despoblación observan que en colmenas a sólo 500 metros de la suya no sufren este problema. "Coincide que el apiario afectado está en un enclave con tratamientos de pesticidas y el que no presenta problemas está más alejado e incluso rodeado de montes. Además, muchos apicultores afectados compran sus abejas para reposición de bajas a otros apicultores con abejas sanas pero, un año después de la operación, vuelven a perder sus insectos, mientras que el apicultor que las ha vendido sigue sin tener el problema", describe.
El biólogo aconseja a los aficionados a asentar sus apiarios en "territorios donde abunde la flora silvestre: eucaliptos que no se traten con neurotóxicos, castaños y queirogas".
La comarca de Ferrol era una de las más importantes de Galicia en cuanto a apicultura y fue de las primeras afectadas por el masivo despoblamiento. La AGA contaba en esta comarca con algo más de 125 socios (en total la asociación reúne a un millar de apicultores) y actualmente quedan unos 40, de los que la mitad, aunque continúan, están sin abejas. En los últimos años se ha perdido el 85% de la cabaña, aunque muchos reponen y repueblan las colmenas con frecuencia.
Asorey trabaja con las abejas desde hace 30 años y en estos momentos posee dos apiarios. "Uno de ellos está en Betanzos y me desaparecen casi todas las abejas, mientras que el de Vilardecruces marcha perfectamente; mis técnicas son las mismas, las abejas también; está claro que el problema se encuentra en la ubicación de la colmena", indica. El biólogo no deja lugar a dudas: "Si no se actúa rápidamente, la catástrofe puede ser enorme". Sin embargo, reconoce las dificultades de su propuesta. "Tratar de prohibir estos pesticidas que pertenecen a las grandes multinacionales es muy complicado, pero la única solución para salvar a las abejas es caminar hacia una agricultura sostenible y más ecológica".
Rafael M. Díaz Nieto, presidente de la Cooperativa Apinor y responsable de la Delegación Ferrolterra de AGA, pelea por la misma causa. Hace años tenía siete colmeneros en la comarca de Ferrol; ahora sólo tres. Comenzó ha percibir el despoblamiento hace ocho años. "Ahora la situación es tan mala que no hemos podido mantener la cooperativa, a pesar de que éramos los primeros productores de miel ecológica de España", dice. "Al principio, la desaparición de las abejas era desconcertante, pero pronto nos dimos cuenta de que se trataba de un problema de localización: sólo afecta a las colmenas cercanas a lugares donde se usan determinados pesticidas que ya han sido prohibidos en Francia". Rafael lamenta que, "aunque está comprobado que estos productos son mortales para los polinizadores, en España aún hay un margen de 10 años para que se retiren del mercado". Además, destaca que no cuentan con el apoyo de los agricultores, "que ven muy útiles estos pesticidas ya que les ahorran mucho trabajo".
Los apicultores gallegos han puesto en marcha una serie de iniciativas para tratar de mejorar la situación. Por una parte, han unido sus fuerzas a las de todos los grupos ecologistas de Galicia y a parte de los sindicatos Agrarios y han editado conjuntamente un cuadernillo informativo sobre el tema.
También han presentado mociones en todos los Ayuntamientos para que editen un bando desaconsejando el uso de los pesticidas neurotóxicos: Confidor en huertas, maíz con Gaucho o Regent, Fumigación de eucaliptos con Confidor, desparasitantes para mascotas con estos productos. Tienen también en marcha un estudio toxicológico con el Departamento de Tecnología Química y Medioambiente del Departamento de Ingeniería Industrial II de la Universidad de A Coruña.
Manuel Casal es uno de los apicultores que por el momento han notado menos el despoblamiento. Aficionado desde hace veinte años, posee 45 colmenas en los alrededores de Santiago. Cada ocho días "como mínimo" acude a ver a sus abejas. "Mi abuelo fue el que me inculcó esta pasión; hace veinte años era mucho más fácil sacarlas adelante, pero ahora hay muchos más problemas", relata Casal que, a pesar de no ser de los más perjudicados "he pasado en unos meses a tener sólo 30 colmenas".
Este apicultor no está seguro de que "los pesticidas tengan la culpa de todo", pero espera que la Xunta "realice las investigaciones que nos prometió para resolver nuestra incertidumbre". De momento y a falta de respuestas ha decidido "mudar" a sus abejas a un lugar en medio del monte, un espacio libre de pesticidas en el que espera que la reina "no me falle".
AMAIA MAULEÓN - VIGO "Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida". Esta cita, que se atribuye a Albert Einstein, podría parecer el argumento de una película de ciencia ficción, pero encierra mucha verdad. Su aspecto y sus dolorosas picaduras han creado alrededor de estos insectos toda una cultura del terror, pero la importancia de las abejas es crucial en la cadena alimentaria ya que se trata del agente polinizador más importante. De hecho, el 85 por ciento de las plantas europeas dependen de las abejas para reproducirse.
La cita de Einstein resulta en estos momentos especialmente aterradora, ya que en todo el mundo los apicultores denuncian desde hace varios años un alarmante despoblamiento de las colmenas. Galicia no se libra del problema. Los abejeros gallegos alertan de la desaparición de hasta el 85 por ciento de las colmenas, en las zonas más afectada y del descenso en un 50% de la producción de miel con respecto a la década de los noventa.
Como otros problemas medioambientales, los expertos indican que las causas pueden ser múltiples. Entre ellas se han barajado problemas nutricionales, sanitarios, como los nuevos parásitos, la sequía e,incluso, algunos culpan a las ondas de los teléfonos móviles. Pero sobre todo, los expertos relacionan la muerte de las abejas por la intoxicación por plaguicidas, del tipo de los que se han prohibido ya en Francia basadas en dos sustancias: el fipronil y el imidacloprid, unos neurotóxicos que provocan en estos insectos unos síntomas similares a los del Alzheimer humano.
La Unión Nacional de Apicultores Franceses (UNAF) fue una de las primeras organizaciones europeas que, hace ya una década, señaló como principal culpable de la desaparición de las abejas la utilización de insecticidas sistémicos neuronales, que usan como materia activa los citados compuestos químicos.
La mayoría de los apicultores galllegos apoya esta corriente, respaldada por numerosos estudios internacionales y por su propia experiencia.
Jesús Asorey, biólogo y secretario técnico de la Asociación Galega de Apicultura (AGA) y director de la Casa das Abellas en Abegondo, recuerda que el problema comenzó hace unos 12 años. "Empecé con 250 colmenas; la mortandad era al principio de un 5%, por lo que no era alarmante. Pero ha ido aumentando hasta llegar en algunas zonas hasta el 80%", afirma el apicultor que, en estos momentos posee un centenar. En estos momentos existen en Galicia unas 80.000 colmenas que trabajan cerca de 3.000 apicultores (la mayoría de ellos aficionados). Hace diez años, el número de colmenas era de 120.000 y la producción de miel es un tercio menor, según apunta Asorey.
Los territorios más afectados son aquellos donde se practica la horticultura y fruticultura más profesionalizada, ya que es donde se realizan más tratamientos técnicos. "El problema también apareció en zonas de monte donde se fumigaron eucaliptos y donde se sembraron cereales de paja, trigo, centeno. Hay que tener en cuenta que los contaminantes viajan por tierra, agua y aire", advierte.
El biólogo relata cómo muchos de los apicultores afectados por la despoblación observan que en colmenas a sólo 500 metros de la suya no sufren este problema. "Coincide que el apiario afectado está en un enclave con tratamientos de pesticidas y el que no presenta problemas está más alejado e incluso rodeado de montes. Además, muchos apicultores afectados compran sus abejas para reposición de bajas a otros apicultores con abejas sanas pero, un año después de la operación, vuelven a perder sus insectos, mientras que el apicultor que las ha vendido sigue sin tener el problema", describe.
El biólogo aconseja a los aficionados a asentar sus apiarios en "territorios donde abunde la flora silvestre: eucaliptos que no se traten con neurotóxicos, castaños y queirogas".
La comarca de Ferrol era una de las más importantes de Galicia en cuanto a apicultura y fue de las primeras afectadas por el masivo despoblamiento. La AGA contaba en esta comarca con algo más de 125 socios (en total la asociación reúne a un millar de apicultores) y actualmente quedan unos 40, de los que la mitad, aunque continúan, están sin abejas. En los últimos años se ha perdido el 85% de la cabaña, aunque muchos reponen y repueblan las colmenas con frecuencia.
Asorey trabaja con las abejas desde hace 30 años y en estos momentos posee dos apiarios. "Uno de ellos está en Betanzos y me desaparecen casi todas las abejas, mientras que el de Vilardecruces marcha perfectamente; mis técnicas son las mismas, las abejas también; está claro que el problema se encuentra en la ubicación de la colmena", indica. El biólogo no deja lugar a dudas: "Si no se actúa rápidamente, la catástrofe puede ser enorme". Sin embargo, reconoce las dificultades de su propuesta. "Tratar de prohibir estos pesticidas que pertenecen a las grandes multinacionales es muy complicado, pero la única solución para salvar a las abejas es caminar hacia una agricultura sostenible y más ecológica".
Rafael M. Díaz Nieto, presidente de la Cooperativa Apinor y responsable de la Delegación Ferrolterra de AGA, pelea por la misma causa. Hace años tenía siete colmeneros en la comarca de Ferrol; ahora sólo tres. Comenzó ha percibir el despoblamiento hace ocho años. "Ahora la situación es tan mala que no hemos podido mantener la cooperativa, a pesar de que éramos los primeros productores de miel ecológica de España", dice. "Al principio, la desaparición de las abejas era desconcertante, pero pronto nos dimos cuenta de que se trataba de un problema de localización: sólo afecta a las colmenas cercanas a lugares donde se usan determinados pesticidas que ya han sido prohibidos en Francia". Rafael lamenta que, "aunque está comprobado que estos productos son mortales para los polinizadores, en España aún hay un margen de 10 años para que se retiren del mercado". Además, destaca que no cuentan con el apoyo de los agricultores, "que ven muy útiles estos pesticidas ya que les ahorran mucho trabajo".
Los apicultores gallegos han puesto en marcha una serie de iniciativas para tratar de mejorar la situación. Por una parte, han unido sus fuerzas a las de todos los grupos ecologistas de Galicia y a parte de los sindicatos Agrarios y han editado conjuntamente un cuadernillo informativo sobre el tema.
También han presentado mociones en todos los Ayuntamientos para que editen un bando desaconsejando el uso de los pesticidas neurotóxicos: Confidor en huertas, maíz con Gaucho o Regent, Fumigación de eucaliptos con Confidor, desparasitantes para mascotas con estos productos. Tienen también en marcha un estudio toxicológico con el Departamento de Tecnología Química y Medioambiente del Departamento de Ingeniería Industrial II de la Universidad de A Coruña.
Manuel Casal es uno de los apicultores que por el momento han notado menos el despoblamiento. Aficionado desde hace veinte años, posee 45 colmenas en los alrededores de Santiago. Cada ocho días "como mínimo" acude a ver a sus abejas. "Mi abuelo fue el que me inculcó esta pasión; hace veinte años era mucho más fácil sacarlas adelante, pero ahora hay muchos más problemas", relata Casal que, a pesar de no ser de los más perjudicados "he pasado en unos meses a tener sólo 30 colmenas".
Este apicultor no está seguro de que "los pesticidas tengan la culpa de todo", pero espera que la Xunta "realice las investigaciones que nos prometió para resolver nuestra incertidumbre". De momento y a falta de respuestas ha decidido "mudar" a sus abejas a un lugar en medio del monte, un espacio libre de pesticidas en el que espera que la reina "no me falle".
domingo, 27 de septiembre de 2009
ANDÚJAR El precio de la miel mejora a la vez que crece la producción
Se sitúa entre los 2,20 y 2, 30 euros kilo
Mejora la producción, aunque está lejos de los tiempos de bonanza de antaño
El responsable provincial de Apicultura de la COAG, Tomás Torralba, indica que la campaña de recolección de miel ha sido irregular: «Porque se produjeron muchas bajas este invierno, aunque hay gente a la que se le dio mejor por el terreno, porque tuvo más calor, factores estos muy buenos para la colmena», puntualiza este responsable sindicalista y también productor de miel.
Eso es lo que respecta en la sierra, donde el comportamiento más intermitente de la meteorología ha provocado esta discontinuidad en la producción, porque en la zona de la Campiña se ha producido una mejor producción, por la mayor bonanza de las temperaturas. « Lo que ha fallado ha sido el eucalipto porque creemos que ha contraído una enfermedad de fuera», precisa Torralba.
Precios
Respecto al precio de la miel (que en los últimos años había bajado de una manera estrepitosa por culpa de la competencia de otros países como China), el responsable de este sector de la COAG indica que ha mantenido la línea de mejora experimentada últimamente, porque se ha situado entre los 2, 20 y 2, 30 euros el kilo .
Sobre el tema de la Denominación de la Origen que pretende alcanzar la miel de toda la zona que se extrae de la zona de Sierra Morena, Tomás Torralba precisa que se haya en la misma situación que el año pasado. «La documentación se envió de Sevilla a Bruselas y ahí sigue todavía, aunque nos han dicho que no es malo que tarde este proyecto», matiza Torralba. En este proyecto se han implicado varias diputaciones y universidades, porque son varias las provincias las que están implicadas, entre una de ellas la jienense en la zona de Sierra Morena.
Respecto al Centro de Interpretación de la Miel, Tomás señala que esperan conocerlo, aunque desde la COAG anuncia que se va a apoyar. «La inmensa mayoría de los apicultores lo vemos muy positivo» recalca. Andújar y Hornachuelos son los mayores productores de miel de Andalucía. Aquí en el término municipal, existen unas 22.000 colmenas, con una producción de 15 kilos por colmena, que mejora las cifras de los últimos años, aunque está aún lejos de los años de bonanza.
La buena floración primaveral en la costa da un respiro a la desaparición de abejas en la comunidad
La primavera fue propicia para las colmenas, desaparecieron menos abejas que otros años, y la cosecha de miel en las zonas de costa es buena, debido a la adecuada floración del eucalipto. Es el diagnóstico que hace Ester Ordóñez, que asiste estos días al congreso apícola Apimondia que se celebra en Montpellier (Francia). «Na Coruña e nas Rías Baixas houbo unha boa colleita, mentres que polo interior foi máis irregular, debido aos cambios bruscos de temperatura que prexudicaron ao carballo. Hai múltiples causas na desaparición de abellas, pero non cabe dúbida de que a climatoloxía afecta moitísimo.
Las colmenas trashumantes se alejarán de las locales en Galicia
Los apiarios llegados de otras regiones deben instalarse a más de dos kilómetros
X. Lombardero
Fecha de publicación:
19/9/2009
El sector ha acogido con satisfacción el Decreto 339 del pasado 11 de junio por el cual la Xunta fija una distancia mínima de dos kilómetros para la instalación de apiarios trashumantes de más de 26 colmenas respecto a los ya registrados. La medida afecta sobre todo a los que son transportados en camiones desde Extremadura, Salamanca o Andalucía hasta áreas gallegas como Viana do Bolo o Xinzo de Limia, para aprovechar la floración del castaño gallego. Los apicultores foráneos las transportan en junio y mayo hasta Galicia para regresar con ellas en la invernada a sus comarcas, donde vuelven a tener flores. «Ese control da transhumancia é bo, porque ao chegaren colmeas con cría e moi activas, podían matar ás que estaban aquí aínda aletargadas ao facerlles pillaxe no mel. Se che poñen 150 colmeas ao lado das túas é normal que chas maten ou compitan excesivamente polo néctar», dice Ester Ordóñez, veterinaria de la Agrupación Apícola de Galicia.
Los apicultores gallegos también realizan trashumancia interior, pero al trasladarlas de la costa a la montaña o llevarlas desde las zonas bajas de A Rúa hacia la Serra da Lastra no crean conflictos y el rendimiento de cada enjambre puede pasar de 20 a 50 kilos de miel.
No obstante, la norma de Medio Rural que apareció publicada el pasado 30 de junio en el Diario Oficial de Galicia, afecta también a los pequeños apicultores de autoconsumo, aquellos con menos de 15 colmenas, que podrán así dar de alta o regularizar dichas explotaciones, aunque las tengan cerca de las casas, principal impedimento hasta ahora debido a las normas de seguridad.
Esos abelleiros podrán conservar ahora sus pequeños enjambres junto a las viviendas, siempre y cuando estén a 25 metros de la del vecino. Aquellos que posean menos de cuatro colmenas podrán incluso estabularlas a 15 metros de la casa del vecino. Las condiciones climatológicas y lo mucho que afectan a la nutrición y buen estado sanitario de los apiarios cobran cada vez más importancia para los apicultores. «Creo que non se pode facer un diagnóstico xeral dos problemas das abellas para todo o mundo. En cada país hai problemas concretos. Aquí en Galicia non é grave o fungo parasito Nosema ceranae que afecta polo sur, e tampouco podemos comparar a agricultura galega coa dos cultivos extensísimos de xirasol e millo en Francia, onde fan tratamentos intensivos con pesticidas. En Arxentina, por exemplo, quéixanse do amplo uso de herbicidas e da pobre dieta que lles aportan ás abellas os monocultivos como a soia», explica Ordóñez.
Un diagnóstico a tiempo, en caso de que se observe mortandad de abejas, puede evitar mayores pérdidas. En Galicia el ácaro de la varroa ha desarrollado resistencias a algunos tratamientos, y aún hay quien realiza un tratamiento tardío o con productos de eficacia dudosa contra el parásito. En cambio, la Xunta subvenciona un tratamiento con la receta y las instrucciones adecuadas para combatirlo.
jueves, 13 de agosto de 2009
AUSTRALIA- LAS ABEJAS MELÍFERAS APRENDEN NUEVOS LENGUAJES
Las abejas pueden "hablar" principalmente a través de sus danzas , pero las preociupaciones más candentes son ahora acerca de su capacidad para aprender nuevas lenguas. Los científicos han debatido mucho si las diferentes especies de abejas melíferas, que utilizan un complejo y vago meneo para comunicarse con sus compañeros. La interpretación de las danzas, formadas por los movimientos de diferentes velocidades y patrones, mas los consejos para el viaje son, básicamente, de una abeja a otra, informándolas cómo navegar a su manera a una fuente de alimento. Investigadores australianos se pusieron a trabajar, en la reproducción y a continuación, la integración, de abejas de Asia y Europa en una sola colonia. Mediante el uso de una cámara de vídeo tomaron imágenes, donde los científicos descubrieron que no sólo se llevan bien los interlocutores, sino que después de un tiempo, fueron capaces de decodificar cada uno de las señales de la danza. La investigación fue realizada conjuntamente por la Universidad Nacional de Australia y la ARC del Centro de Excelencia en Ciencias de la Visión.
EE.UU.- HORMIGAS LOCAS DE TEXAS MATAN A LAS ABEJAS MELÍFERAS
Una especie de hormiga que han arruinado las bombas de aguas residuales, ensuciado computadoras, que dificultan a los propietarios disfrutar de sus patios, ahora tienen un nuevo objetivo: las abejas melíferas. El grupo de las llamadas "hormiga loca Rasberry" se ha más que duplicado en el último año, en una franja de cerca de 11 condados de Houston e inicio su viaje hacia el norte, dicen los científicos. Habida cuenta que la hormiga perjudica al ganado, pacas de heno y unas pocas explotaciones apícolas, algunos están tratando de clasificarla como una plaga para la agricultura, que debe ser detenida. "Realmente se está propagando a un ritmo alarmante y tenemos que poner en marcha una investigación sobre el tema", dijo Danny McDonald, estudiante de doctorado de la Universidad de Texas A & M que está examinando la pequeña criatura de la bio logía y la ecología. "No hay tiempo para esperar".
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