En A Coruña y Pontevedra los apiarios cayeron más del 50%, mientras que en Ourense aumentaron un 36%
En el año 1998 había en Galicia 4.731 apicultores y 94.800 colmenas, mientras que en la actualidad quedan 3.432 apicultores y 81.981 enjambres, según un informe sobre la estructura del sector elaborado por Abel Yáñez Armesto. La desaparición de abejas y apiarios es muy acusada en las provincias de A Coruña y Pontevedra, con comarcas donde la pérdida alcanza el 80%, algo que la Asociación Galega de Apicultura relaciona con el uso de pesticidas neurotóxicos en la agricultura y el sector forestal. La alta tasa de desaparición de abejas se compensa en parte con la profesionalización de la apicultura en otras zonas de Lugo y Ourense, mientras el debate sobre las causas se acentúa, pues otros informes de la Agrupación Apícola de Galicia indican que los agentes neurotóxicos fipronil e imidacloprida no aparecen en los análisis de abejas, crías, miel y polen gallegos.
La desaparición de abejas, fenómeno también conocido como síndrome de despoblamiento, está provocando una gran controversia científica en todo el mundo y ha generado opiniones muy contrapuestas entre los apicultores gallegos. Mientras unos señalan directamente a los pesticidas, otros apuntan a múltiples factores, con predominio de la enfermedad a causa de ácaros y microorganismos muy extendidos, como la varroa y el Nosema ceranae. El análisis estadístico elaborado por científicos del Centro de Investigacións Agrarias de Mabegondo en colaboración con el Laboratorio de Patología Apícola de Marchamalo (Guadalajara) y la Universidad Complutense de Madrid indica que «algunas variables de patógenos y pesticidas fueron descartadas del estudio porque no se encontró ninguna presencia de ellas en las 99 muestras recogidas aleatoriamente en colmenares de toda Galicia en la primavera del 2008. No se encontraron trazas de los pesticidas imidacloprida y fipronil, en los análisis realizados por duplicado de polen y miel».
Varroa, «Nosema» y virus
La recogida de muestras, coordinada por el consejo regulador Mel de Galicia, ponderando el número real de colmenas por comarca, confirmó, no obstante, «a existencia de perdas de colmeas en máis da metade do censo muestreado, con presenza de varios patóxenos, principalmente Nosema ceranae e Varroa destrutor, asociadas ás devanditas perdas». El informe presentado por Jesús Moreno, José Antonio Castro y Thierry Dagnac también destaca la elevada presencia de dos virus: el DWV, que provoca la deformación de las alas, y el BQCV, o de las realeras negras, que puede estar relacionado con la transmisión vertical desde las abejas reinas a su descendencia, al ser los dos únicos virus en los que el fenómeno se ha confirmado.
Al parecer, la situación sanitaria de los colmenares analizados puede extrapolarse a todos los gallegos y se apunta al papel de la varroa como vector de DWV y relaciona la presencia de Nosema con el BQCV.
El consejo regulador aconseja un diagnóstico precoz, vigilando la productividad total de la colmena, la aplicación de acaricidas y el mantenimiento de reinas nuevas que compensen la pérdida de abejas adultas a causa de la varroa.
sábado, 24 de julio de 2010
Reactivará México producción apícola en Islas Marías
México, 16 jul (PL) México reactivará la producción apícola en la isla María Grande como el parte del programa nacional para el control de la abeja africana, informó el Ministerio de Agricultura.
Técnicos de ese proyecto se harán cargo de recuperar las colmenas existentes en la isla, ubicada en el Pacífico a 112 kilómetros de las costas del estado de Nayarit, lo que requerirá una inversión por más de un millón 370 mil 900 pesos (aproximadamente 107 mil dólares), indicó el anuncio gubernamental.
Reclusos del complejo penitenciario de la isla serán capacitados para asumir el trabajo en los criaderos, acordaron las secretarías de Agricultura y Seguridad Pública.
El objetivo es producir material genético de origen europeo y distribuirlo a los criadores comerciales de abejas reina que abastecen a los apicultores del país, lo cual contribuirá al control del proceso de "africanización en los apiarios", señaló la evaluación institucional.
Un propósito específico será tratar de reproducir el material biológico apícola resultante de una selección natural de nueve años para su distribución entre criadores de abeja reina y productores de miel en el resto del territorio nacional, detalló la secretaría de Agricultura.
Como meta, el proyecto prevé llegar a diciembre próximo con 512 colmenas en el archipiélago de las Islas Marías, en aras de suministrar pies de cría a los apicultores, siguiendo los criterios de alta producción de miel y sanidad de las abejas.
Según estimados de la Agricultura, a principios de 2011 podrá llegarse en la isla a una producción de dos mil abejas reinas fecundadas con vistas a su distribución como pies de cría.
María Madre, la mayor de las cuatro islas que integra el archipiélago de Islas Marías, fue elegida para este empeño, pues se encuentra aislada geográficamente, lo que impide la invasión de abejas africanas a las demás colmenas y preserva el material genético empleado.
De acuerdo con las autoridades mexicanas, la Colonia Penal Federal que radica allí está considerada como de baja seguridad y en ella pueden habitar hasta 13 mil internos, con sus familias, quienes trabajan y se rehabilitan en granjas agrícolas, ganaderas y de pesca.
Técnicos de ese proyecto se harán cargo de recuperar las colmenas existentes en la isla, ubicada en el Pacífico a 112 kilómetros de las costas del estado de Nayarit, lo que requerirá una inversión por más de un millón 370 mil 900 pesos (aproximadamente 107 mil dólares), indicó el anuncio gubernamental.
Reclusos del complejo penitenciario de la isla serán capacitados para asumir el trabajo en los criaderos, acordaron las secretarías de Agricultura y Seguridad Pública.
El objetivo es producir material genético de origen europeo y distribuirlo a los criadores comerciales de abejas reina que abastecen a los apicultores del país, lo cual contribuirá al control del proceso de "africanización en los apiarios", señaló la evaluación institucional.
Un propósito específico será tratar de reproducir el material biológico apícola resultante de una selección natural de nueve años para su distribución entre criadores de abeja reina y productores de miel en el resto del territorio nacional, detalló la secretaría de Agricultura.
Como meta, el proyecto prevé llegar a diciembre próximo con 512 colmenas en el archipiélago de las Islas Marías, en aras de suministrar pies de cría a los apicultores, siguiendo los criterios de alta producción de miel y sanidad de las abejas.
Según estimados de la Agricultura, a principios de 2011 podrá llegarse en la isla a una producción de dos mil abejas reinas fecundadas con vistas a su distribución como pies de cría.
María Madre, la mayor de las cuatro islas que integra el archipiélago de Islas Marías, fue elegida para este empeño, pues se encuentra aislada geográficamente, lo que impide la invasión de abejas africanas a las demás colmenas y preserva el material genético empleado.
De acuerdo con las autoridades mexicanas, la Colonia Penal Federal que radica allí está considerada como de baja seguridad y en ella pueden habitar hasta 13 mil internos, con sus familias, quienes trabajan y se rehabilitan en granjas agrícolas, ganaderas y de pesca.
ESPAÑA- PRESENTAN EL PROGRAMA DE LA FERIA APÍCOLA DE CANTABRIA
Se celebrará los días 23 y 24 de octubre de 2010 en las instalaciones del Mercado Nacional de Ganados de Torrelavega.
Sábado, 23 de octubre
Jornada de mañana
10:00 Apertura de la Feria.
10:45 Inauguración oficial de la Feria por las autoridades.
11:00 Presentación de las jornadas apícolas.
11:15 Actualización sobre el síndrome de despoblamiento de colmenas en España.
Ponente: D. José Manuel Fernández Perjón
Biólogo. Investigador del Centro de Referencia Apícola de Andalucía (CERA)
13:00 Aspectos prácticos de la analítica en los productos de la colmena.
Ponente: D. Virginia Sanchez Gallego
Tecnóloga de alimentos. Investigador del Centro de Referencia Apícola de Andalucía (CERA).
Jornada de tarde
16:00 Actualización del control de la Varroosis, una necesidad ante la crisis sanitaria de la apicultura.
Ponente: Fernando Calatayut Tortosa
Dr. en Ciencias Biológicas. Técnico apícola en la Agrupación de Defensa Sanitaria Apícola "apiADS". Valencia. Apicultor.
17:30 Legislación apícola.
Ponente: D. Jesús Llorente Martínez
Dr. en Veterinaria. Responsable Apícola en ENESA.
18:30 Segundo encuentro de Asociaciones de Apicultores del Norte de España.
Debate: Plan estratégico del Sector Apícola para el Norte de España.
20:30 Cierre de las instalaciones Feriales.
Domingo 24 de octubre
10:00 Apertura de la Feria
10:05 Concurso de postres con miel. (Recepción de postres hasta las 11:30 h.)
10:30 El papel de las abejas en la conservación de la biodiversidad.
Ponente: D. Carlos J. valcuende de Cos
Ingeniero Técnico Agrícola y Apicultor.
12:00 Importancia de la miel y los productos de la colmena en la alimentación y en la farmacia a lo largo de la historia.
Ponente: D. José María de Jaime Lorén
Profesor de Historia de la Ciencia
Universidad CEU Cardenal Herrera. Valencia.
13:30 Entrega de premios de los Concursos celebrados en la Feria.
14:00 Evolución de la colmena en la Cornisa Cantábrica.
Ponente: D. Manuel Barquín Sainz
Ingeniero Técnico Agrícola y Apicultor.
15:00 Clausura de la Feria.
Actividades Generales de la Feria
Exposición de material y productos apícolas regionales y nacionales.
Jornadas apícolas.
Concurso de dibujo “El mundo de las abejas”.
Concurso de postres con miel.
Degustación de productos apícolas.
Muestra etnográfica de la apicultura en Cantabria.
Mayor información
Cesar 609481528
faacantabria@gmail.com Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Sábado, 23 de octubre
Jornada de mañana
10:00 Apertura de la Feria.
10:45 Inauguración oficial de la Feria por las autoridades.
11:00 Presentación de las jornadas apícolas.
11:15 Actualización sobre el síndrome de despoblamiento de colmenas en España.
Ponente: D. José Manuel Fernández Perjón
Biólogo. Investigador del Centro de Referencia Apícola de Andalucía (CERA)
13:00 Aspectos prácticos de la analítica en los productos de la colmena.
Ponente: D. Virginia Sanchez Gallego
Tecnóloga de alimentos. Investigador del Centro de Referencia Apícola de Andalucía (CERA).
Jornada de tarde
16:00 Actualización del control de la Varroosis, una necesidad ante la crisis sanitaria de la apicultura.
Ponente: Fernando Calatayut Tortosa
Dr. en Ciencias Biológicas. Técnico apícola en la Agrupación de Defensa Sanitaria Apícola "apiADS". Valencia. Apicultor.
17:30 Legislación apícola.
Ponente: D. Jesús Llorente Martínez
Dr. en Veterinaria. Responsable Apícola en ENESA.
18:30 Segundo encuentro de Asociaciones de Apicultores del Norte de España.
Debate: Plan estratégico del Sector Apícola para el Norte de España.
20:30 Cierre de las instalaciones Feriales.
Domingo 24 de octubre
10:00 Apertura de la Feria
10:05 Concurso de postres con miel. (Recepción de postres hasta las 11:30 h.)
10:30 El papel de las abejas en la conservación de la biodiversidad.
Ponente: D. Carlos J. valcuende de Cos
Ingeniero Técnico Agrícola y Apicultor.
12:00 Importancia de la miel y los productos de la colmena en la alimentación y en la farmacia a lo largo de la historia.
Ponente: D. José María de Jaime Lorén
Profesor de Historia de la Ciencia
Universidad CEU Cardenal Herrera. Valencia.
13:30 Entrega de premios de los Concursos celebrados en la Feria.
14:00 Evolución de la colmena en la Cornisa Cantábrica.
Ponente: D. Manuel Barquín Sainz
Ingeniero Técnico Agrícola y Apicultor.
15:00 Clausura de la Feria.
Actividades Generales de la Feria
Exposición de material y productos apícolas regionales y nacionales.
Jornadas apícolas.
Concurso de dibujo “El mundo de las abejas”.
Concurso de postres con miel.
Degustación de productos apícolas.
Muestra etnográfica de la apicultura en Cantabria.
Mayor información
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domingo, 18 de julio de 2010
El policía que susurraba a las abejas
Un agente local y experto apicultor recogió con sus manos un enjambre de 10.000 obreras que colonizaron una sombrilla de una playa de Alcabre
Un consejo: después de leer este reportaje, no intente repetirlo en su casa. Podría salir escaldado. Solo hay una persona en Vigo capaz de retirar con sus manos desnudas un enjambre de 10.000 abejas. Su nombre es Jesús Álvarez, más conocido como Suso.
La alarma surgió a las 16.40 horas del lunes en la playa de Santa Baia, en Alcabre. Unos bañistas alertaron a los agentes de la Sección de Playas de la Policía Local de Vigo de que un enjambre había colonizado una sombrilla. La emisora llamó a su agente experto en colmenas. «Deféndome ben con elas», indicó ayer Jesús Álvarez. En lo que va de año, ha actuado en 13 ocasiones para retirar estas colonias. «Eles tenden a instalarse nos sitios máis imprevistos», aseguró.
El policía recogió a los insectos sin guantes y los introdujo cuidadosamente en una caja para llevarla a su colmenar privado. Entre las 10.000 abejas estaba la reina, dado que todo el enjambre acompañaba a la única hembra fértil cuando esta se muda. Ahora, Suso les brindará un nuevo hogar a cambio de su miel: «Recollinas coas mans para levalas ao colmenar».
¿Por qué ninguna le picó con su aguijón venenoso? Suso ha aprendido todos los trucos del apicultor tras una experiencia de 30 años. Sabe muchas cosas sobre las melíferas. Sobre todo, cómo actúan cuando se adentran en un territorio inexplorado. «Cando abandonan a colmena están en terra extraña, vense soas e non soen atacar. Cómpre tratalas con delicadeza e así non piquen, se ninguén as molesta», relató ayer este experto.
Este explicó que «cando hai unha ola de calor o natural é que saian da colmena por unha cuestión de instinto». No soportan las altas temperaturas dentro ni la falta de espacio.
Suso aprendió el oficio de apicultor desde cero. Un buen día, instaló una colmena y, a partir de ahí, «gustoume e metinme en máis colmenas». Incluso ha llegado a escribir artículos especializados sobre la materia.
La Policía Local también cuenta con otros expertos en vida salvaje, entre ellos un agente que sabe cómo capturar serpientes y reconocer su especie.
Los bomberos de Teis también disponen de un especialista en abejas llamado José Carlos Freiría. El equipo de extinción retiró los insectos de lugares habitados por humanos. Su lema es trasladar sin daños a un sitio seguro a los valiosos polinizadores y productores de miel.
La promesa del panal llega al tarro
Comienza la recogida en los truébanos
Los apicultores asturianos esperan una «cosechona» de miel, a pesar del síndrome de despoblamiento de las colmenas que diezma las abejas
Las colmenas asturianas, que han resistido las riadas de junio, preparan una dulce «cosechona» de miel. Los buenos augurios que ofrecen los panales de la región contribuirán a paliar parte de la demanda que no abastecerán las principales zonas apícolas de España.
En Extremadura, Castilla y León y Andalucía la cosecha de miel de la campaña 2010 se ha reducido un 50 por ciento con respecto a la media de los últimos años, por lo que no superará las 15.000 toneladas, según las estimaciones de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos.
Los apicultores asturianos son optimistas. Julio Fernández, de Boal, uno de los concejos de mayor tradición mielera, asegura que se avecina una recolección cuantiosa que comenzará esta semana y se prolongará hasta mediados de agosto, la época de mayor actividad en los panales de la región.
Fernández matiza que la «cosechona» será realidad a pesar de las misteriosas muertes y desapariciones de abejas que se producen por el llamado «síndrome de despoblamiento de las colmenas», para el que de momento no hay solución. El fenómeno, constatado en todo el mundo, para el que los científicos no encuentran explicación, tiene una media de mortandad del 25 al 30 por ciento de las abejas. El largo período de lluvias, seguido de una primavera muy inestable, han sido los principales causantes de las pérdidas en la apicultura del centro y sur de España.
Las mieles de romero, azahar y mil flores han sido las variedades más afectadas, aunque faltan por conocer los datos de producción de las cosechas de girasol y eucalipto, así como de las mieles de bosque (encina y roble), que se recogen a finales de verano.
Réquiem por las abejas
Los apicultores denuncian que los pesticidas están diezmando la población de las colmenas - Las farmaceúticas niegan que sus productos sean la causa
Unas enormes construcciones de piedra pueblan las laderas de los Montes do Lóuzara, en los municipios lucenses de Samos y O Courel, como prueba de la importancia que tuvo la apicultura desde el siglo XVI. Son las albarizas, que protegían las colmenas de la voracidad de los osos. Ahora están abandonadas, una metáfora de lo que está sucediendo con las abejas. En 1998 había 4.730 apicultores y 94.800 colmenas repartidas por Galicia. Hoy quedan 3.430 trabajadores y 83.980 enjambres, según recoge un estudio de Abel Yáñez, director del Centro de Experimentación Agraria de Monforte.
* 'Imidacloprid', un asesino silencioso
"Cada año desaparece el 30% de la población de los apiarios y, aunque repoblamos, no podemos hacer frente a los pesticidas, una arma de destrucción masiva", alerta Xesús Asorey, de la Asociación Gallega de Apicultura (AGA). "Es el síndrome de colapso de las colmenas".
"La situación de Galicia es la más preocupante del país porque tenemos 62.000 hectáreas de maíz, la mitad de la producción nacional", puntualiza Asorey. "La semilla se trata con plaguicidas que envenenan a estos insectos con imidacloprid, el mismo principio activo que se utiliza en las 174.000 hectáreas de eucaliptos". Los municipios más afectados son Narón, Moeche y San Sadurniño, en Ferrolterra, donde falta el 85% de las abejas.
"Antes tenía 200 colmenas y ahora no llego a 60. No puedo utilizar los asentamientos cercanos a los eucaliptos porque me quedo sin abejas", cuenta Rafael Díaz, de la cooperativa apícola Apinor: "De los 125 socios que comenzamos, sólo resistimos 25 y la mitad ya no tienen colonias", lamenta. "Los colmeneros están desmoralizados. Sólo nos ha escuchado Enrique Múgica, el Defensor del Pueblo, que ha pedido a la Dirección General de Recursos Agrícolas y Ganaderos que se prohíba o controle el uso del imidacloprid sobre los campos".
"Múgica ha puesto sobre la mesa lo que el Gobierno ya sabe: que los neuronicotinoides matan a los artrópodos", denuncia Xosé Manuel Durán, un químico colabor de AGA. Xesús Asorey se suma a su protesta: "España ha basado su desarrollo agrónomo en un modelo insostenible donde prima la producción masiva y los apicultores somos un colectivo pequeño, sin medios para luchar contra multinacionales con presupuestos más abultados que la mayoría de los estados".
Aepla, asociación que agrupa a farmacéuticas como Bayer, defiende que "el uso de imidacloprid en la comunidad no es tan indiscriminado como pretende comunicar AGA". Durán, técnico del colectivo de apicultores, no se amilana y anima a los abejeros a que "hagan ruido" pese a que las cifras están en su contra: "Si comparamos su volumen de negocio con los 77 millones que produjeron las 30.660 toneladas de miel de las colmenas españolas en 2007, queda claro quién dirige la economía".
Un grupo de investigación química de la Escola Politécnica de Ferrol realizó un estudio en las inmediaciones del río Xubia (Narón). Allí detectaron concentraciones de imidacloprid que "podrían ser determinantes en la mortandad de las abejas", sostiene este informe basado en otro estudio de la Universidad de Montpellier, que demostró que el 40% de la colonia muere tras consumir 0,1 microgramos de la sustancia durante 10 días.
"Fuimos a las tiendas con los resultados, para explicarles a los comerciantes que estos plaguicidas no sólo matan abejas, sino que además podrían estar asociados a la aparición de enfermedades como el Parkinson, como ha probado el investigador gallego Francisco Pan-Montojo", señala Rafael Díaz, quien tuvo que abandonar la tarea después de recibir una llamada de Bayer: "La farmacéutica nos advirtió de que no podíamos hacer campaña contra la distribución de Gaucho y Confidor, porque aquí son legales".
Una orden ministerial establece que los agricultores están obligados a rellenar un cuaderno con datos sobre los tratamientos que emplean. "Cada cual trata sus cultivos con lo que le parece más adecuado. Vendemos cualquier compuesto que no esté retirado", dice el dueño de un agrosanitario de Santiago.
"Los neurotóxicos se utilizan de forma generalizada aquí e incluso han sido promocionados por la Estación Fitopatolóxica do Areeiro para la fumigación de eucaliptos", denuncia Durán. El químico de AGA se refiere a un experimento que realizó este organismo de la Diputación de Pontevedra en los bosques que posee Norfor (filial de ENCE) en los montes de Roca y Castro, pertenecientes a Pontecaldelas y Cuntis. "Se hicieron ensayos para probar la efectividad de esa materia activa contra los pulgones", declara su director Pedro Mansilla, pero el artículo que publicó en el Boletín de Sanidad Vegetal revela que su objetivo no eran estos insectos sino la Ctenarytaina spatulata, una plaga específica de los eucaliptos, donde el uso de imidacloprid no está indicado. "El estudio recomendaba este principio activo, lo que pudo animar a muchos agricultores para que se decantaran por él", dice enfadado Durán.
Mansilla sigue defendiendo su postura: "Si mañana tuviese que aconsejar una sustancia para matar pulgones, elegiría la misma". El científico no entiende las acusaciones de los apicultores y afirma que el plazo máximo de seguridad de los productos que usó es de tres días. "Es imposible que sea el asesino de abejas que buscan", sentencia. Manuel Gutiérrez, un colmenero de Cuntis replica que siete años después del experimento, sus colonias siguen afectadas. "Pierdo 15.000 abejas cada invierno por culpa de esos eucaliptos", protesta. Ence, la propietaria de las parcelas donde se realizó el trabajo, asegura que fue sólo una colaboración científica y que en las 8.250 hectáreas que les pertenecen no utilizan "productos que puedan dañar la entomofauna útil".
Xesús Asorey, presidente de los apicultores, afirma que "si seguimos así" en 2030 sólo quedará "una muestra testimonial" de las abejas. "La producción de miel ha descendido ya un 50% desde 2006, aunque podemos traerla de otros países", declara Asorey. "El problema vendrá cuando no las tengamos para polinizar cultivos y el Estado gaste más de mil millones de euros en hacerlo manualmente".
El 84% de las plantas necesitan a estos insectos para reproducirse. Naciones Unidas indica que el descenso de estos artrópodos se traduciría en una caída de la producción alimentaria con 11.000 millones de pérdidas.
'Imidacloprid', un asesino silencioso
El mayor enemigo de las abejas es un principio activo contenido en neuronicotinoides como Confidor o Gaucho, comercializados legalmente en España por Bayer Cropscience.
"Aunque la dosis de nicotina de un cigarro apenas afecta al hombre, cinco nanogramos de estos pesticidas sistémicos son capaces de provocar a los insectos un comportamiento de limpieza exagerado, debilidad muscular y desorientación", sostiene Rafael Díaz, de la cooperativa apícola Apinor.
"Cuando la abeja ingiere el néctar, el plaguicida hace efecto en su organismo y ya no es capaz de volver al panal, porque su cerebro se bloquea", explica Xosé Manuel Durán, técnico de la Asociación Gallega de Apicultores (AGA).
Alemania retiró productos con imidacloprid en 2008, después de comprobar que dos terceras partes de las abejas de Baden-Württemberg desaparecieron tras la aplicación de clothianidin. A pesar de que la etiqueta indica que es tóxico para las abejas, Bayer alegó que la muerte de los insectos se debió a un error en la aplicación, según recogió The Guardian.
Hace dos años se suspendieron cautelarmente ocho neuronicotinoides en Italia y en Francia se prohibió su uso en semillas de girasol (1999) y maíz (2004), aunque la farmacéutica no abandonó la batalla judicial y pidió a los tribunales que volviesen a permitir su empleo.
"Los pesticidas están sometidos a estrictos controles y sin ellos no sería posible una agricultura capaz de producir alimentos suficientes y asequibles para todos", defiende Carlos Palomar, director de Aepla, una asociación de fabricantes de productos fitosanitarios.
Unas enormes construcciones de piedra pueblan las laderas de los Montes do Lóuzara, en los municipios lucenses de Samos y O Courel, como prueba de la importancia que tuvo la apicultura desde el siglo XVI. Son las albarizas, que protegían las colmenas de la voracidad de los osos. Ahora están abandonadas, una metáfora de lo que está sucediendo con las abejas. En 1998 había 4.730 apicultores y 94.800 colmenas repartidas por Galicia. Hoy quedan 3.430 trabajadores y 83.980 enjambres, según recoge un estudio de Abel Yáñez, director del Centro de Experimentación Agraria de Monforte.
* 'Imidacloprid', un asesino silencioso
"Cada año desaparece el 30% de la población de los apiarios y, aunque repoblamos, no podemos hacer frente a los pesticidas, una arma de destrucción masiva", alerta Xesús Asorey, de la Asociación Gallega de Apicultura (AGA). "Es el síndrome de colapso de las colmenas".
"La situación de Galicia es la más preocupante del país porque tenemos 62.000 hectáreas de maíz, la mitad de la producción nacional", puntualiza Asorey. "La semilla se trata con plaguicidas que envenenan a estos insectos con imidacloprid, el mismo principio activo que se utiliza en las 174.000 hectáreas de eucaliptos". Los municipios más afectados son Narón, Moeche y San Sadurniño, en Ferrolterra, donde falta el 85% de las abejas.
"Antes tenía 200 colmenas y ahora no llego a 60. No puedo utilizar los asentamientos cercanos a los eucaliptos porque me quedo sin abejas", cuenta Rafael Díaz, de la cooperativa apícola Apinor: "De los 125 socios que comenzamos, sólo resistimos 25 y la mitad ya no tienen colonias", lamenta. "Los colmeneros están desmoralizados. Sólo nos ha escuchado Enrique Múgica, el Defensor del Pueblo, que ha pedido a la Dirección General de Recursos Agrícolas y Ganaderos que se prohíba o controle el uso del imidacloprid sobre los campos".
"Múgica ha puesto sobre la mesa lo que el Gobierno ya sabe: que los neuronicotinoides matan a los artrópodos", denuncia Xosé Manuel Durán, un químico colabor de AGA. Xesús Asorey se suma a su protesta: "España ha basado su desarrollo agrónomo en un modelo insostenible donde prima la producción masiva y los apicultores somos un colectivo pequeño, sin medios para luchar contra multinacionales con presupuestos más abultados que la mayoría de los estados".
Aepla, asociación que agrupa a farmacéuticas como Bayer, defiende que "el uso de imidacloprid en la comunidad no es tan indiscriminado como pretende comunicar AGA". Durán, técnico del colectivo de apicultores, no se amilana y anima a los abejeros a que "hagan ruido" pese a que las cifras están en su contra: "Si comparamos su volumen de negocio con los 77 millones que produjeron las 30.660 toneladas de miel de las colmenas españolas en 2007, queda claro quién dirige la economía".
Un grupo de investigación química de la Escola Politécnica de Ferrol realizó un estudio en las inmediaciones del río Xubia (Narón). Allí detectaron concentraciones de imidacloprid que "podrían ser determinantes en la mortandad de las abejas", sostiene este informe basado en otro estudio de la Universidad de Montpellier, que demostró que el 40% de la colonia muere tras consumir 0,1 microgramos de la sustancia durante 10 días.
"Fuimos a las tiendas con los resultados, para explicarles a los comerciantes que estos plaguicidas no sólo matan abejas, sino que además podrían estar asociados a la aparición de enfermedades como el Parkinson, como ha probado el investigador gallego Francisco Pan-Montojo", señala Rafael Díaz, quien tuvo que abandonar la tarea después de recibir una llamada de Bayer: "La farmacéutica nos advirtió de que no podíamos hacer campaña contra la distribución de Gaucho y Confidor, porque aquí son legales".
Una orden ministerial establece que los agricultores están obligados a rellenar un cuaderno con datos sobre los tratamientos que emplean. "Cada cual trata sus cultivos con lo que le parece más adecuado. Vendemos cualquier compuesto que no esté retirado", dice el dueño de un agrosanitario de Santiago.
"Los neurotóxicos se utilizan de forma generalizada aquí e incluso han sido promocionados por la Estación Fitopatolóxica do Areeiro para la fumigación de eucaliptos", denuncia Durán. El químico de AGA se refiere a un experimento que realizó este organismo de la Diputación de Pontevedra en los bosques que posee Norfor (filial de ENCE) en los montes de Roca y Castro, pertenecientes a Pontecaldelas y Cuntis. "Se hicieron ensayos para probar la efectividad de esa materia activa contra los pulgones", declara su director Pedro Mansilla, pero el artículo que publicó en el Boletín de Sanidad Vegetal revela que su objetivo no eran estos insectos sino la Ctenarytaina spatulata, una plaga específica de los eucaliptos, donde el uso de imidacloprid no está indicado. "El estudio recomendaba este principio activo, lo que pudo animar a muchos agricultores para que se decantaran por él", dice enfadado Durán.
Mansilla sigue defendiendo su postura: "Si mañana tuviese que aconsejar una sustancia para matar pulgones, elegiría la misma". El científico no entiende las acusaciones de los apicultores y afirma que el plazo máximo de seguridad de los productos que usó es de tres días. "Es imposible que sea el asesino de abejas que buscan", sentencia. Manuel Gutiérrez, un colmenero de Cuntis replica que siete años después del experimento, sus colonias siguen afectadas. "Pierdo 15.000 abejas cada invierno por culpa de esos eucaliptos", protesta. Ence, la propietaria de las parcelas donde se realizó el trabajo, asegura que fue sólo una colaboración científica y que en las 8.250 hectáreas que les pertenecen no utilizan "productos que puedan dañar la entomofauna útil".
Xesús Asorey, presidente de los apicultores, afirma que "si seguimos así" en 2030 sólo quedará "una muestra testimonial" de las abejas. "La producción de miel ha descendido ya un 50% desde 2006, aunque podemos traerla de otros países", declara Asorey. "El problema vendrá cuando no las tengamos para polinizar cultivos y el Estado gaste más de mil millones de euros en hacerlo manualmente".
El 84% de las plantas necesitan a estos insectos para reproducirse. Naciones Unidas indica que el descenso de estos artrópodos se traduciría en una caída de la producción alimentaria con 11.000 millones de pérdidas.
'Imidacloprid', un asesino silencioso
El mayor enemigo de las abejas es un principio activo contenido en neuronicotinoides como Confidor o Gaucho, comercializados legalmente en España por Bayer Cropscience.
"Aunque la dosis de nicotina de un cigarro apenas afecta al hombre, cinco nanogramos de estos pesticidas sistémicos son capaces de provocar a los insectos un comportamiento de limpieza exagerado, debilidad muscular y desorientación", sostiene Rafael Díaz, de la cooperativa apícola Apinor.
"Cuando la abeja ingiere el néctar, el plaguicida hace efecto en su organismo y ya no es capaz de volver al panal, porque su cerebro se bloquea", explica Xosé Manuel Durán, técnico de la Asociación Gallega de Apicultores (AGA).
Alemania retiró productos con imidacloprid en 2008, después de comprobar que dos terceras partes de las abejas de Baden-Württemberg desaparecieron tras la aplicación de clothianidin. A pesar de que la etiqueta indica que es tóxico para las abejas, Bayer alegó que la muerte de los insectos se debió a un error en la aplicación, según recogió The Guardian.
Hace dos años se suspendieron cautelarmente ocho neuronicotinoides en Italia y en Francia se prohibió su uso en semillas de girasol (1999) y maíz (2004), aunque la farmacéutica no abandonó la batalla judicial y pidió a los tribunales que volviesen a permitir su empleo.
"Los pesticidas están sometidos a estrictos controles y sin ellos no sería posible una agricultura capaz de producir alimentos suficientes y asequibles para todos", defiende Carlos Palomar, director de Aepla, una asociación de fabricantes de productos fitosanitarios.
Los apicultores leoneses exigen más apoyo por parte de la Admnistración
La gran pérdida de colmenas registrada tras el duro invierno, las importaciones de mieles extranjeras a bajos precios, especialmente de China y Argentina, y «el abandono del sector» son las principales preocupaciones que los apicultores leoneses expusieron a EFE.
A esto -explicaron- se suman los daños que ocasionan los osos que atacan los colmenares, fundamentalmente en los meses de verano, y las enfermedades que padecen las colmenas, sobre todo, el «síndrome de desabejamiento», para el que actualmente no hay tratamiento.
Ante estas circunstancias, los apicultores de León preven que la campaña de producción de miel de este año no va a ser tan buena como en un principio se esperaba.
Según Ángel Juárez, secretario Técnico de la Asociación Leonesa de Apicultures (ALA), el invierno extremadamente frío y largo ha mermado las expectativas que se tenían, pero si el tiempo durante el verano es favorable, parte de la cosecha se podrá salvar.
Por su parte, Jesús Montés, miembro de la Asociación Profesional de Apicultores Leoneses (Apal),declara que la apicultura es un sector minoritario y desprotegido por las administraciones y que éstas sólo miran los beneficios económicos, pero no valoran la gran aportación que hacen las colmenas al medio ambiente.
En España, apunta Jesús, hay un tremendo potencial floral que junto a la biodiversidad y al clima, hacen que sea un lugar propicio para la producción de miel, pero no se incorporan nuevos apicultores porque no ven rentable al sector.
A esto -explicaron- se suman los daños que ocasionan los osos que atacan los colmenares, fundamentalmente en los meses de verano, y las enfermedades que padecen las colmenas, sobre todo, el «síndrome de desabejamiento», para el que actualmente no hay tratamiento.
Ante estas circunstancias, los apicultores de León preven que la campaña de producción de miel de este año no va a ser tan buena como en un principio se esperaba.
Según Ángel Juárez, secretario Técnico de la Asociación Leonesa de Apicultures (ALA), el invierno extremadamente frío y largo ha mermado las expectativas que se tenían, pero si el tiempo durante el verano es favorable, parte de la cosecha se podrá salvar.
Por su parte, Jesús Montés, miembro de la Asociación Profesional de Apicultores Leoneses (Apal),declara que la apicultura es un sector minoritario y desprotegido por las administraciones y que éstas sólo miran los beneficios económicos, pero no valoran la gran aportación que hacen las colmenas al medio ambiente.
En España, apunta Jesús, hay un tremendo potencial floral que junto a la biodiversidad y al clima, hacen que sea un lugar propicio para la producción de miel, pero no se incorporan nuevos apicultores porque no ven rentable al sector.
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