domingo, 18 de julio de 2010

La promesa del panal llega al tarro


Comienza la recogida en los truébanos
Los apicultores asturianos esperan una «cosechona» de miel, a pesar del síndrome de despoblamiento de las colmenas que diezma las abejas
Las colmenas asturianas, que han resistido las riadas de junio, preparan una dulce «cosechona» de miel. Los buenos augurios que ofrecen los panales de la región contribuirán a paliar parte de la demanda que no abastecerán las principales zonas apícolas de España.

En Extremadura, Castilla y León y Andalucía la cosecha de miel de la campaña 2010 se ha reducido un 50 por ciento con respecto a la media de los últimos años, por lo que no superará las 15.000 toneladas, según las estimaciones de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos.

Los apicultores asturianos son optimistas. Julio Fernández, de Boal, uno de los concejos de mayor tradición mielera, asegura que se avecina una recolección cuantiosa que comenzará esta semana y se prolongará hasta mediados de agosto, la época de mayor actividad en los panales de la región.

Fernández matiza que la «cosechona» será realidad a pesar de las misteriosas muertes y desapariciones de abejas que se producen por el llamado «síndrome de despoblamiento de las colmenas», para el que de momento no hay solución. El fenómeno, constatado en todo el mundo, para el que los científicos no encuentran explicación, tiene una media de mortandad del 25 al 30 por ciento de las abejas. El largo período de lluvias, seguido de una primavera muy inestable, han sido los principales causantes de las pérdidas en la apicultura del centro y sur de España.

Las mieles de romero, azahar y mil flores han sido las variedades más afectadas, aunque faltan por conocer los datos de producción de las cosechas de girasol y eucalipto, así como de las mieles de bosque (encina y roble), que se recogen a finales de verano.