sábado, 20 de febrero de 2016


Ganadería / Otros/Más

Denuncian la muerte masiva de abejas por plaguicidas en Murcia, Andalucía y C. Valenciana

Un apicultor asegura que en dos semanas han muerto unas 225.000 abejas en sus 50 colmenas

 

La fumigación de árboles frutales de floración temprana, como nectarinos y melocotoneros, está provocando la muerte masiva de abejas, mayoritariamente en colmenas de la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, denuncia Greenpeace. Luis Ferreirim, responsable de la campaña de Agricultura de la organización, ha asegurado que "no se puede negar la evidencia de que abejas y otros insectos polinizadores mueren a causa del uso de plaguicidas en la agricultura industrial". En las dos últimas semanas, explica Greenpeace en una nota, apicultores pertenecientes a la Agrupación de Defensa Sanitaria Apícola (apiADS) de la Comunidad Valenciana y de la Asociación de Apicultores de la Región de Murcia han detectado en sus colmenas decenas de cajas de abejas muertas y sin apenas actividad.
   Estas mortandades, asegura Greenpeace, vuelven a coincidir con la fumigación de los árboles de floración temprana con productos altamente nocivos para los insectos polinizadores, como el Clorpirifós, presente en el 80 por ciento de las muestras de abejas muertas recogidas en 2014; el dimetoato, detectado en el 68 por ciento de las muestras, o el imidacloprid, en el 32.
    La organización ecologista recuerda que desde el 1 de enero de 2014 todas las explotaciones de la Unión Europea deben cumplir con los principios de la Gestión Integrada de Plagas, que defiende el uso prioritario de métodos no químicos.
    No obstante, "el interés por vender este tipo de productos, el mal asesoramiento al sector agrícola y un escaso o nulo control por parte de las autoridades locales originan estos dantescos espectáculos cada año", asegura.

25.000 abejas en dos semanas y lo peor está por venir

    Enrique Simó, apicultor y veterinario de la apiADS, ha asegurado que en dos semanas han muerto unas 225.000 abejas en sus 50 colmenas, que suponen el 50 por ciento de la población adulta, y ha anticipado que la situación se agravará cuando comience la floración de los cítricos.
    Por su parte, Carlos Zafra, veterinario de la Asociación de Apicultores de la Región de Murcia, ha denunciado la "total impunidad con quienes aplican este tipo de productos, pero sobre todo con quienes los siguen produciendo y vendiendo".
    Greenpeace reclama mayor control por parte de las autoridades competentes, la puesta en marcha de un plan de acción integral que contemple un calendario claro para la eliminación de estos productos y una "apuesta decidida" por la agricultura ecológica.
    En España, según la organización, están autorizados más de 300 insecticidas en cuya ficha de registro se indica que son peligrosos, incluso muy peligrosos, para las abejas.