miércoles, 13 de junio de 2007

ZAMORA El 90% de la miel de la zona es de castaño, según los análisis


El laboratorio de la Denominación de Origen de Granada efectuó el estudio con una treintena de muestras de apicultores de la comarca Los resultados son satisfactorios para el colectivo de productores
A. SAAVEDRA/PUEBLA
El 90% de la miel de la zona es de castaño, según los análisis
Asistentes a la conferencia.
Marcas de calidad: Con Denominación de Origen declarada solo existen dos zonas, en la Alcarria y Granada, además de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) solicitada para Galicia y que está pendiente de aprobar en Bruselas. Otra DO en estudio está en Extremadura. La tramitación para reconocer la miel de Granada se alargó dos años, pero la iniciativa tardó alrededor de dos décadas en madurar. En los últimos años, en esa zona se ha pasado de contar con dos envasadoras a 24 y el 60% de los doscientos apicultores son profesionales que viven del sector.


Los estudios encargados por la Asociación apicultores Libres de Sanabria y Carballeda demuestran que entre el 85 y el 90% de la miel que se produce en la zona es de castaño, que pasaría a engrosar las mieles de bosque de montaña.

El laboratorio Api Nevada-de Lanjarón (Granada) realizó estos estudios entre más de treinta muestras facilitadas por los apicultores de la asociación comarcal. El biólogo del laboratorio granadino, José Orantes, participó este fin de semana en el segundo ciclo de conferencias a los apicultores que promueven la Denominación de Origen para la producción de toda la provincia.

Orantes es secretario de la asociación de la DO Miel de Granada y secretario de la Federación de Asociaciones de Apicultores Independientes.

Los análisis determinan las buenas condiciones de la miel de la comarca, ya que no hay residuos de pesticidas agrícolas, ni de antibióticos prohibidos como el Fumidil, cuyo principio activo, la fumagilidina, es persistente. En otras comunidades, como Castilla La Mancha, se aplicó hace dos años para combatir el desabejamiento, algo que no sucedió en Sanabria.

Otro antibiótico usado para combatir la varroasis es Supona, ahora prohibido, cuyos residuos se depositan en la cera con consecuencias negativas: acorta la vida de las abejas y reduce la fertilidad de la reina.

La proporción de residuos de antibióticos-grupo de las tetraciclinas- permitidos detectada es mínima, uno por millón. Lo máximo permitido es de diez por millón. En la leche el porcentaje es de 250 por millón. Estos antibióticos se degradan en un periodo de dos meses, según precisó el presidente de Apicultores Libres, José Antonio González.

Una de las mejores

Para saber el origen de la miel se analiza el polen que lleva diluido. Es aquí «donde hubo sorpresa», explica González «porque el polen y el néctar de castaño es de entre el 91% y el 85% de la composición». Para los expertos, es una de las mejores mieles monoflorales.

Estas mieles tienen mayor valor en el mercado y hay que castralas en el momento justo de floración. Las abejas contribuyen así a otro factor importante que es la polinización de la abundante flor del castaño. Los niveles de acidez de esta miel son más altos, pero es una cualidad diferenciadora.

De la miel estudiada, solo hay cuatro muestras con concentraciones del 30 al 40 % de polen de brezo de colmenas en zona de sierra. El resto de las muestras presenta entre 1,5% y 5% de brezo. Tampoco hay tanta cantidad de roble como se pensaba, el 1%, y de piornos el 2%. Espino albar, zarzas y frutales integran del 0,5% al 1%. La floración temprana de frutales «las usan para alimentarse».

Procesos de calor como pasteurizar o calentar a 70 grados durante tres minutos degradan la calidad y propiedades de la miel, según los expertos, que recuerdan que la normativa que se aplica en Europa exige filtrar la miel de polen, partículas de cera. Este proceso es negativo porque no permite distinguir el origen y favorece prácticas engañosas con melazas y azúcares.

En el caso de la Denominación de Origen de la mil de Granadada, en los últimos años se ha pasado de contar con dos envasadoras a 24. El precio al que se paga es de 3,70 euros el kilo a granel al productor, y envasada de 5,70 el medio kilo.

En la actualidad, en esa zona hay más de doscientos apicultores, el 60% de los cuales son profesionales que viven exclusivamente de la miel.